Alfredo de Villarinho de Lomda al norte de Portugal y Carmen de Gramedo un pueblecito de Zamora crearon hace casi diez años La Vaguada, un restaurante que aúna las mejores delicias gastronómicas de uno y otro lugar.
De Puebla de Sanabria se trajeron unas carnes de primera, como el Entrecot o el Chuletón (que se sirve troceado y a la piedra); del país vecino, el Bacalao (no en vano, allí se dice que tienen tantas formas de cocinarlo como días del año). Aquí "se conforman" con 20 recetas diferentes y aunque aprovechan algunas de las fórmulas tradicionales lusas (A bras o dorada, a miñota o al horno, las delicias del bacalao, la ensalada fría, etc.), otras son exclusivas y de su creación.
Encontrarás una auténtica cocina de la abuela, pues fue precisamente la abuela de la propietaria -cocinera en una antigua posada- quien le enseñó a guisar.