Un restaurante donde prescindir de las etiquetas que a menudo acompañan a la oferta gastronómica. Con una carta libre y ecléctica que no sólo incluye especialidades italianas o españolas, más próximas a la identidad de los cocineros, sino donde coexisten platos de marcado corte exótico, como curries, con clásicos de la cocina internacional, postres caseros y revisiones de la cocina rural de siempre.
Bacalao al "pil pil" de tomates secos, Rape con gambas al estilo fallero, Pollo de corral en pepitoria, Caprese con rúccula, Presa ibérica, Surtido de embutidos, Tacos de pierna de cordero a la turca.