Este establecimiento es el primer restaurante de terror que se abre en la Comunidad de Madrid. Situado en Alcorcón, en el parque de Ocio Opción, ocupa 586 metros cuadrados, en los que los comensales pueden cenar en un cementerio o en el salón de una antigua casona mientras son atemorizados por dragones que echan humo, fantasmas, vampiros, hombres lobo y estatuas que levitan.
En la carta aparecen platos típicos de la cocina italiana, mediterránea y rápida, como pasta, hamburguesas o carnes a la parrilla.