Gran restaurante a orillas del río Tajo en plena Naturaleza, al lado la Presa del Embocador recién reformada. Aparcamiento en la puerta del restaurante, fuera del centro, sin ruidos ni trafico. Ideal para familias con niños porque tienen sitio donde pueden jugar o dar de comer a los patitos.
Además:
Cierran las cenas salvo grupos de 30 personas con reserva previa.