A dos pasos de la Plaza de Chamberí se encuentra este acogedor restaurante regentado por los hermanos Amago (Carlos y José), que poseen gran experiencia en el terreno de la restauración. Lo que da carácter a esta casa es su trato familiar, nada estirado, además de los deliciosos platos cocinados por Miguel Guerrero.
Además:
- Si vais a llegar tarde avisar por teléfono al restaurante porque sólo guarda la mesa durante 15 minutos.
- A unos 50 metros tienes un párking público en la Plaza Chamberí.