Es uno de los restaurantes más conocidos de la zona de Malasaña y uno de los mexicanos más aunténticos de la capital. Colorista y luminoso, sus dueños han apostado por la creatividad, sin dejar de lado los sabores tradicionales de la rica - y malentendida en España- comida mexicana. Entre su decoración cuenta con figuras de barro con metal, de madera, espejos, cuberterías, vajillas y muebles rústicos y lo sorprendente es que todo se puede adquirir como si se tratara de un mercadillo.
Web: www.mananitas.com
Sus nachos son los más deliciosos de la ciudad. No hay que perderse las enchiladas, los burritos, los totopos, los chiles, los nopales, la birria de cordero, la cochinita pibil ni los tacos.