Un lugar diferente, con un diseño muy personal pero sin excesos. Los camareros son muy simpáticos y atentos y el menú variado y apetitoso, servido con buen gusto.
Además:
Se organizan exposiciones de pintura y fotografía.
Especialidad Carpaccio de avestruz. La carta contiene platos atrevidos como la Ensalada oriental con langostinos al curry y vinagreta dulce de soja y Solomillos de lechón a la lavanda. Para acabar hay una gran variedad de postres, como la Tarta El Armario de frambuesa, chocolate, nata y crema de chocolate blanco o los Suspiros de café, papaya y cacao con salsa de kiwi.