Un antiguo saladero de jamones del centro de Madrid sirve de escenario a este atípico y escondido restaurante cuya entrada está en una tienda de antigöedades orientales. En sus salones, previa reserva y sólo a la hora de la cena, se puede disfrutar en forma de Menú Degustación (cuyos platos cambian cada semana)- de la interesante y experimental cocina del joven chef Jaime Renedo.
Minicilindros de quicos con guacamole, Magdalenas de aceitunas negras, Sopa de Idiazábal con helado de maíz y glóbulos de zanahoria, Lomos de lenguado con cuscús de coliflor al aroma de lima, Foie-gras a la plancha con puré de limón, Fresa rellena de queso fresco a la albahaca.