Restaurantes con garantía
Algarabía
Al lado del Teatro Real de Madrid existe un pequeño restaurante al que sólo pueden ir cada día, 34 afortunados en la comida y otros tantos en la cena. Es un lugar mágico en el que te pueden pasar cosas extraordinarias. Por ejemplo llegas a
Algarabía de muy mal humor (por la razón que sea te sientes disgustado). Pues bien, según entras en este restaurante romántico de madrid, el enfado se va, la calma regresa a tu mente y sin darte cuenta arrancas a sonreír porque las hermanas Pilar e Isabel, a los mandos de la cocina y de la sala, te hacen feliz. No sé por qué, pero funciona.
Lo llevo experimentando desde hace muchos años. Si tienes tensiones con tu pareja debes ir a este restaurante y que te den el necesario tratamiento. Si andas preocupado por la empresa, el trabajo, la crisis o por lo que sea, usa tus buenos 40 o 50 euros (bien empleados) en darte un homenaje en esta pequeña capilla de hacer buena cocina.
Otra de las características más impresionantes de este restaurante es el efecto que provoca en tu aparato digestivo. Si vas a comer o cenar podrás comprobar una cosa increíble: haces una de las mejores digestiones de tu vida. La combustión de los alimentos ingeridos sucede de manera perfecta. La sensación es que estuviste comiendo en la casa de tu madre, si tu santa madre es muy buena cocinera, o en la casa de una abuela tuya, que hace ciertos platos tan bien que te dan ganas de llorar cuando lo recuerdas.
Pilar es una cocinera increíble y, como es muy lista, prefiere trabajar para vivir y no quiere vivir para trabajar y entrar en el circuito de la competición. Ejecuta sus recetas con maestría gracias a que su hermana
Isabel (que es una jueza terrible) no le permite llevar un plato a una mesa hasta que no lo ve redondo.
Ofrecen muchas delicias que debes probar como por ejemplo, los Espárragos verdes crujientes o el Chumarro, plato clave de la cocina riojana que acompañan con cebolla caramelizada. Si puedes prueba las Croquetas de espinacas, las Manitas de cerdo o sus diferentes recetas de pescado. En fin, si te digo la verdad, podrías elegir tus platos con los ojos cerrados y que fuera el azar quien te llevara a probar cualquiera de sus delicias sin errar.
Pero dicho esto, lo que no puedes hacer de ninguna manera es abandonar el local sin probar al menos una vez en tu vida su postre clave: "Lámina crujiente de chocolate negro con frambuesas".
Cada vez que visito
Algarabía me sucede lo mismo: me pregunto por qué razón se acaba tan rápido este postre en mis manos. Tiene una base muy fina de una suerte de pasta quebrada y una delicada película de un chocolate negro con más del 70% de cacao. Paladearlo es una experiencia que se encuentra en el vórtice de un quasar formado por el sexo, la gastronomía y la religión.
Creo que todos los amantes de la buena mesa deberían ir alguna vez en peregrinación a visitar a estas mujeres riojanas y probar lo que preparan con tanto amor, todos los días en su negocio. Son gente buena, son gente honrada y todas las personas a las que que he recomendando el restaurante son ahora clientes fieles. Por lo tanto, sirvan estas líneas para ayudar a mis lectores con una nueva recomendación que además de la Garantía que lleva esta columna en cada propuesta, tiene mi íntima garantía personal.
Algarabía ha formado y forma parte de mi vida y, como pienso en vosotros como amigos, quiero compartir lo que me hace feliz. Espero que vuestra visita os proporcione una ocasión para disfrutar de la vida intensamente.
Un abrazo cordial a todos.
P.D. Es uno de esos restaurantes que te sirven perfecto para conquistar a un enamorado/a porque es muy romántico, es íntimo y estoy seguro de que añaden alguna sustancia al aire que te obliga a querer a la persona con la que vas a probar la cocina si ya llegas con ciertas intenciones :)
Septiembre 2010
jesus.alonso.gallo@gmail.com
www.jesusalonsogallo.com
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